Mis iniciales son HDP. Mi padre, por ponerme un nombre con ese orden específico de iniciales, es un HDP. Pero si yo soy un HDP y mi padre es un HDP, entonces por pura lógica se deduce que soy mi propio padre.
Esta novela es un quilombo. Y además creo que no respeta al menos una de las leyes de la termodinámica.
sábado, 17 de julio de 2010
De Novela
martes, 5 de enero de 2010
Osito Cariñoso
Auspicia este post…
”El Oso Rulo”
Soy un tipo por lo general cariñoso, incluso hasta cargoso podría decirse, y quienes me conozcan al menos un poco sabrán que no miento ni exagero, en especial mi esposa, quien es víctima de prácticamente la totalidad de mis ataques de cariño. Se que incluso puede llegar a resultar cargoso, pero soy un tipo que se caracteriza por cierta ternura y dulzura que rebalsa de mi ser como si de miel de maple se tratase y que deja mi piel suavecita, patinosa y con brillo propio.
Existe la posibilidad que no sea un
tipo dulce, pero que en realidad tenga
un problema.
Pero así como suelo repartir mi cariño sin demasiado problema, en la misma medida pretendo que me sea devuelto al menos en un porcentaje pre-acordado respecto de la suma inicial entregada a la víctima; y prefiero que la devolución sea en forma de mimos matutinos, mucho más efectivos y tolerables que el estridente sonido de la alarma que en vano intenta devolverme al mundo real solo para descubrir que por más temprano que me despierte igual sigo llegando tarde al trabajo.
El verdadero motivo por el cual
uno llega tarde al trabajo.
Pero volviendo a los mimos matutinos, siempre pensé que sería muy gracioso alertar a mi querida esposa de que quiero ser despertado de esa forma y se tome las indicaciones en forma literal… MUY literal: despertarme la mañana siguiente, una hora tarde como siempre, sin ningún tipo de caricias o tiernos besos que me arranquen del letargo, sino más bien con mi esposa con la cara pintada de blanco, vistiendo boina y remera rayada, y que al verme salir del reposo me indique con elevado tono de voz “¡Hace una hora que estoy haciendo de mimo acá al lado tuyo! ¡Hice la escalera, trepar la soga, la pared invisible y mil cosas más! ¡Y te despertás recién ahora! ¡Vestite que se hace tarde!”.
- ¿Y llegaste a horario al trabajo?
- Maaasooomeno
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Traición
- Vincent! We happy?
- No Jules, we not happy…
Fueron muchos años juntos… muchos años de alegrías infinitas que culminaron con cierto dejo de tristeza y derrota, pero no por ello el final fue menos glorioso que el comienzo de todo. Te vi en eventos aislados, pero nunca más volvimos a compartir eso que tanto nos unía.
Hace unos meses estuvimos a punto de juntarnos nuevamente, pero finalmente nada de eso pudo ocurrir. Con una excusa que sonó más a un “no sos vos, soy yo”, convertiste en imposible la ilusión… y me resigné a apagar para siempre la llama que mantenía viva la imaginación y que especulaba con que algún día te volvería a ver con los mismos colores que antes. Estaba convencido de haberte perdido.
Pronto empezaron los rumores, pero los ignoré, que hubiese alguien más en tu vida sonaba a la ridiculez absoluta. Pero hoy vi las pruebas… los vi de la mano… oficialmente tenés un nuevo amor. No lo voy a negar, yo también conocí gente nueva, pero siempre te guardé un lugar especial.
Lo que nunca me hubiera imaginado, aunque las especulaciones así lo indicaban, era que estabas saliendo con el enemigo…
Mercedes GP confirm Michael Schumacher
Hoy One Of My Turns está de luto… sepan disculpar.
lunes, 26 de octubre de 2009
Más Que Partes
El tuning es a los autos en serio lo que Frankenstein es a los seres humanos en serio.

Auto en serio: Ferrari 208 GTS Targa
Lástima el nabo que se paró al lado para la foto.

Regla I: Agregar colores, vinilos y tubos de neon
hasta conseguir esto en los transeuntes.

Regla II: No demostrar conocimiento acerca de
Pink Floyd, Led Zeppelin, Sui Generis,
Eric Clapton o The Beatles.

Regla III: 250 kg de carga a 250 km/h sin alerones.
Los ingenieros no saben nada, mátenlos.

Regla IV: Conseguir buenos sponsors
para la Mega Expo Tuning 2010
jueves, 15 de octubre de 2009
Susanita Sala La Masa

Si no conocés a "Upa!", no tuviste infancia.
Si lo conocés y seguis escribiendo mal,
sos emo-flogger.
Movidito, movidito
juntito lo do juntito
De tu cuerpo salen chispa
si te mueve rapidito

Que ternura... ¿Como alguien podría
ignorar a esta simpática 'S'?

Arsnolds Sschswasrssenesgersss

Hola, yo quiero una hamburguesa de
Ave-de-corral-de-la-familia-de-las-gallináceas-krispy.
Y agrandame el combo.
[UPDATE] Debido a sugerencia de un lector, vamos a reemplazar el término "gallináceas" por "plumíferas-pone-huevos" dado que la palabra "gallináceas" es susceptible también de transformarse en "gayináceas" o "gaiináceas".
viernes, 2 de octubre de 2009
Un Tipo Duro
Aunque con el correr de los años me he vuelto lo que podría considerarse un ciudadano responsable, no siempre fuí una persona con ética al volante. Ya sea en bicicleta, moto, automovil o incluso como peatón; para mi siempre la calle fué una pista de carreras y me comporté en la misma con el título que corresponde a los que circulan por las mismas: piloto. No conductor ávido por la velocidad, no adolescente con necesidad de adrenalina, no sujeto con el pié pesado: piloto, sin casco ni antiflama, pero piloto al fin.
Esta actitud me valió algunos sustos en bicicleta, accidentes severos en moto y finalmente la destrucción de vehículos de cuatro ruedas conforme fuí evolucionando de categorías y me fueron entregando los carnet correspondientes que me habilitaran a conducirlos. Claro, ningún carnet me habilitaba a conducirlos como yo pretendía, pero eso solo fueron limitaciones legales totalmente inentendibles para las extremidades comandantes de pedales, volante y palanca de cambios.

Recuerdo cuando esto fué un estilo de vida para mi.
Sin los fondos necesarios, pero estilo de vida al fin.
Aunque me ví a mi mismo salir despedido de la scooter y aterrizar en plena calle tras ser impactado sin piedad por una camioneta Ford F100 en una intersección donde cláramente yo tenía el paso, o verme incrustado contra un Peugeot 504 en una intersección donde cláramente él tenía el paso, o sentirme siendo incrustado por una camioneta Chevrolet S-10 en una intersección donde el paso lo tenía el que más huevos le pusiera a la situación; el accidente más interesante lo tuve apenas empecé a manejar mi querido y atormentado Renault Clio. Me encontraba en pleno regreso a casa luego de una jornada agotadora en la facultad, cuando casi sin darme cuenta de lo que estaba pasando, sentí el impacto en la puerta del acompañante.

Estuve muy cerca de llamar a esto "reunión familiar
de un dómigo al mediodía"
El sonido del metal retorciéndose, el auto frenado en seco a causa del impacto... me bajé del vehículo tan desconcertado como indignado. El otro involucrado ya estaba parado ahí al lado de la parte más magullada de mi amado Clio. Inmóvil y silencioso, observaba el daño producido. No se inmutó cuando comencé a insultarlo y a preguntarle que carajo hacía, que porque no se fijaba; tampoco se inmutó cuando le dije que era un pelotudo, que el auto era de mi viejo y este personalmente iba a estar contento de llenarle la cara de dedos, aunque por dentro temía que ese mismo castigo fuera impuesto primero a mi propio rostro. Me acerqué, le pedí los papeles del seguro, el número de teléfono, el nombre: no me dió ningún tipo de información. Estaba ahí, de pié, haciéndose el duro. Le caminé alrededor, lo increpé, intenté empujarlo sin hacerlo ceder ni un milímetro de su posición. Harto y frustrado de gritarle como un salame a un poste de luz, me subí al auto para volver a casa. Lo hubiera mirado por el espejo derecho, pero este colgaba tristemente víctima de mi inexperiencia al volante.

Encima era alto, no podía mirarlo a la cara sin estirar el cuello.
lunes, 28 de septiembre de 2009
(Anti) Publicidad de Quilmes
ser aceptada donde te odian más.
Velocidad mental,
estratagemas y saber actuar.
Suelo sentirme fuera de lugar en una enorme cantidad de lugares, desde museos de arte contemporáneo, pasando por fábricas de motos, cursos de maquillaje o clases de pilates. Pero si hay un lugar particular en el que nunca encontré mi lugar fueron los boliches (también llamados discotecas o clubs en otras regiones del mundo). Ya hablé del asunto en el post "Los Saltadores", y creo que queda más que claro el porque de mi incomodidad y la de mi amigo que me acompaña en el sentimiento (a quién no voy a nombrar explícitamente porque es un anarco-bolche-trostskista que no tiene Facebook). ¿Y que hacemos cuando nos encontramos prácticamente forzado a la situación? Estupideces que de alguna forma dejan en total evidencia lo fuera de lugar que nos sentimos. Así es como en absoluta plenitud de estupidez, uno comienza a hacerse el gracioso como si estuviera en el comercial que muestra dos sujetos que creen estar en una publicidad de Quilmes. Pero este no es el caso, claro que no. Si hay algo que sabemos es que NO estamos en una publicidad de Quilmes. Veamos los motivos que llevan a la conclusión.
- Todos hablan, se divierten, chamuyan, se comunican de alguna forma; algunos más primitivamente que otros, pero la comunicación existe. No es nuestro caso, como inadaptados que somos estamos apoyados contra el mobiliario en absoluto silencio y bebiendo lenta pero constantemente mientras observamos al resto con expresión de desprecio.

Mi definición de "apoyado contra el mobiliario"
fué ligeramente optimista.
- No hubo un solo hitazo en toda la noche. De hecho, la música fué una reverenda porquería permanente y me encontré en más de una ocasión preguntándome a mi mismo porque no estaba en un bar de mala muerte escuchando Janis Joplin.

Hippies sucias y malolientes, mucho mejores que
las chicas de pechos artificiales y escotes permisivos.
- El promedio de atractivo de las mujeres es alto, hay realmente excelentes especímenes entre las paredes que nos rodean. Sin embargo, ninguna nos mira lento desde la barra. Interesante desarrollo de los eventos, dos chicas lentitas (poco inteligentes) nos miran desde la barra. Casi, pero no es lo mismo.

Ok, las del boliche eran mayores de edad y mucho
más lindas que estas dos. Pero exáctamente
igual de aterradoras.
- Tras tirar un palito afuera del boliche y ver como las dos chicas lentas salen corriendo tras el mismo como si fueran dos horribles mascotitas del infierno, nos acercamos al espacio libre en la barra para ser atentidos por un mozo que al cabo de unos instantes nos trae dos Quilmes chiquitas, sin gas y a temperatura ambiente por las cuales nos solicita le demos $40 a cambio. Resignados tras entender que el dinero se cambia por productos y servicios, abonamos el importe para poder disfrutar de las bebidas.

Mencioné la palabra "cerveza".
El tributo es inevitable.
- Finalmente llega el momento, la música disminuye su intensidad, la voz en off está a punto de anunciar que NO estamos en la publicidad de Quilmes. Ligero cambio de planes, anuncia con toda claridad mi nombre y el de mi amigo indicando que la policía está en la entrada y que nos entreguemos pacíficamente, que no tiene sentido resistirnos y que la inspección de cavidades será llevado a cabo por el oficial Max Falange.

Monumento al oficial Max Falange.
Texturado, para tu placer.
De mi experiencia espero puedan diferenciar cuando se encuentran en una publicidad de Quilmes, cuando no, y cuando están en problemas con la ley.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Todos Digan Whisky
Hace un tiempo decidí que era hora de renovar mi vieja cámara de fotos digital por una más nueva y más acorde a los tiempos que corren. Estimulado no solo por la mayor resolución de las fotos y tamaño del display sino también por una firme resolución en mi vida de sacar más fotos y generar así más recuerdos tangibles que no queden perdidos entre los laberintos psicodélicos de mi mente, decanté mi elección por un modelo de Sony. Con Smile Shutter.
Smile Shutter, algo totalmente innecesario si
tu trabajo consiste en sacar fotos en velorios
Emocionado ante esta tecnología que saca las fotos más espantosas que vi en mi vida, empecé a sacarle foto a todo lo que esbozara una sonrisa. Descubrí que los gatos no tienen sonrisa y que los perros no tienen glúteos, aunque esta conclusión proviene de otros ámbitos no aplicables a este post. Uno de los sujetos con que estuve dispuesto a experimentar fue mi propio padre, con consecuencias totalmente inesperadas. Simplemente no hubo forma de que la cámara detectase si estaba esbozando una sonrisa, sonriendo, riéndose, riéndose a carcajadas o cualquier demostración de felicidad, sea esta artificial o no, puesto que la cámara detecta solo las sonrisas pero no la felicidad real de quien se encuentra apuntado por el lente.
Como obviamente no le pude sacar ninguna foto,
pongo la tapa de Rubber Soul. Ya verán a que viene.
Me demoré un par de días en darme cuenta de lo que ocurría. No eran problemas de configuración de la cámara, ni de iluminación, ni defectos de fábrica. Era algo mucho más preocupante de lo que podría haber supuesto en un principio: simplemente mi padre no tiene alma. “Pero que barbaridad…” espetarán las señoras recoletas ante semejante conclusión, pero es mucho más obvio de lo que realmente parece. Cualquiera sabe que la risa es el lenguaje del alma, lo dice el gran Pablo Neruda y lo dicen también en el capítulo de The Simpsons “Bart Vende Su Alma”. Esto nos lleva a dos conclusiones inmediatas, siendo la primera que si mi padre no puede reírse en forma convincente es porque no tiene alma; y siendo la segunda mucho más tenebrosa y oscura puesto que estipula que las cámaras Sony en realidad no detectan la risa sino que detectan el alma de las personas.
Conozcan al ingeniero detrás de la tecnología
del Smile Soul Shutter: el Hombre Sin Pantalones
(de La Vaca y el Pollito)
Preocupado ante la alternativa de que mi propio padre fuese un vampiro o un zombie fue como emprendí una cruzada para encontrar en que lugar de la casa había quedado el alma de mi viejo, dado que mi cerebro o mi yugular corrían serio riesgo de ser atacados. Pero en cual de las incontables cajas o rincones estaba apilada vaya uno a saber con que otros objetos de nostalgia, sigue siendo un misterio. Busqué, indagué, revolví, pregunté, consulté… pero de momento solo encontré un montón de fichas viejas.
¿Te acuerdas de Alf? ¡Volvió! ¡En forma de fichas!
viernes, 25 de septiembre de 2009
This Is Just a Test

Acá estoy abrazando a mi amigo invisible, llamado John Secada (sin vínculo alguno al artista)
martes, 8 de septiembre de 2009
Cortito
So I might as well begin
to put some action in my life.
Breaking the law,
breaking the law
Mientras deglutía unas empanadas en compañía de un compañero de trabajo y revisábamos las noticias del día, lo escucho exclamar “¿Otra vez con este tema? O lo meten preso o lo dejan libre… ¿Hasta cuando van a seguir con este asunto?”, en clara alusión a la noticia titulada De la Rúa será otra vez investigado por la represión de 2001.
Mi respuesta fue tajante, sincera, concreta; al punto que me sorprendió a mi mismo y he decidido auto-citarme a continuación:
No entiendo cual es tu sorpresa. Acostumbrate, vivimos en un país en el que la justicia real es más lenta que la justicia divina.
Es decir, hay más posibilidades de morirse de viejo que terminar preso (especialmente si se trata de un político).
sábado, 5 de septiembre de 2009
Influencia
Pero es muy difícil ver
Si algo controla mi ser
Puedo ver y decir y sentir
Mi mente dormir bajo tu influencia
Creo que ya alguna vez escribí sobre este asunto, y si lo hice realmente no me preocupa demasiado, intentaré abarcar el asunto desde la perspectiva que tengo ahora en la mente. Si además de coincidir en el tema también coincido en la perspectiva es algo que me tiene sin cuidado.
Aquellos que me conocen más allá de la cáscara exterior que presento a la humanidad y que tiene nombre, apellido y número de documento, me refiero a los que me conocen al menos desde un segundo nivel de profundidad en adelante, saben que siempre fui bastante melómano y aficionado a la música. Si esto es algo que ya estaba presente a comienzos de mi adolescencia, se ha ido marcando profundamente en los últimos años. La franca mejoría de mi economía me está permitiendo darme ciertos gustos nuevamente, y los he encarado por un costado distinto al esperable. En plena época del auge de internet, el e-commerce, y la descarga de música masivamente (tanto por medios totalmente legales como aquellos que lo son menos), estoy comprando activamente un montón de discos nuevos y originales, armando permanentemente listas de discos que me gustaría comprar y al mismo tiempo bajando y escuchando pilas de álbums nuevos para ver si realmente valen la pena o no. Y más aún, estoy haciendo presupuestos para sobre principios del año que viene comprar una buena bandeja tocadiscos para poder disfrutar algunas de los pocos ítems en formato LP Vinyl que tengo en mi colección y que planeo seguir acumulando conforme pase el tiempo.
Descubrí que detesto la existencia del mp3 y todo lo que conlleva. Hizo que cualquier pusilánime con conexión a internet y que sepa usar un mouse medianamente bien se jacte de tener discografías enteras en su casa. Discografías grabadas en un DVD virgen, sin tapas, sin el olor a tinta del booklet interno, y probablemente sin haber sido escuchadas su totalidad o siquiera en su principio alguna vez. Sinceramente creo que los reproductores de este tipo de formatos no destruyen a la industria musical en cuestiones económicas, sino en cuestiones conceptuales. Destruye el fanatismo y la obsesión del melómano coleccionista, destruye la creación de mitos musicales, destruye la posibilidad de trascender el tiempo y el espacio y volverse leyendas.
Al margen de cualquier cuestión elitista o puramente personal que pudiese tener en contra de los formatos de compresión, además su calidad de sonido es horrible. Y me cuesta muchísimo entender que haya gente que le cueste entender que el disco de vinilo (en buen estado y en una buena bandeja) tiene un sonido infinitamente mejor en todo sentido. Si el progreso define que “más chico es mejor” tanto por el tamaño del reproductor como del formato en que viene la música, hay algo que la industria pornográfica está entendiendo exactamente al revés. No voy a entrar en detalles técnicos al respecto, pero mi High Density Vinyl de “The Dark Side Of The Moon” suena muchísimo mejor que cualquier mp3, el CD, el SACD o el DVD-Audio.
También he aprovechado para leer más libros por el puro placer de leerlos y no porque me sienta obligado. Después de discurrir entre un par de libros de Saramago y su particularísima forma de escribir, parar a rever clásicos de Bach para preparar algunos conceptos de metafísica y así poder zambullirme de lleno en lo que una persona a quien tengo especial confianza en este tipo de menesteres prometió me va a abrir la cabeza a martillazos: El Manantial de Ayn Rand. Mientras tanto, en mi libretita se siguen acumulando permanentemente discos y libros y películas que quiero experimentar. Es que en cierta forma, la tarea del coleccionista es interminable. A los ojos de Saramago, es imposible:
Personas así, como este don José, se encuentran en todas partes, ocupan el tiempo que creen que les sobra en la vida juntando sellos, monedas, medallas […] lo hacen probablemente por algo que podríamos llamar angustia metafísica, tal vez porque no consiguen soportar la idea del caos como regidor único del universo, por eso, con sus débiles fuerzas y sin ayuda divina, van intentando poner algún orden en el mundo, durante un tiempo lo consiguen, pero solo mientras pueden defender su colección, porque cuando llega el día en que se dispersa, y siempre llega ese día, o por muerte o por fatiga del coleccionista, todo vuelve al principio, todo vuelve a confundirse.
Hace un tiempo… [nosotros] acordamos que lo que
realmente importa es lo que te gusta y no realmente como sos. Libros, discos, películas – estas cosas importan!
Díganme superficial si quieren, es la maldita verdad.
[citado de la película High Fidelity]
viernes, 21 de agosto de 2009
100 + 200 + 200: La Fórmula del Cambio
Hace un par de días en el post This Is Farsa expuse conceptualmente, aunque no gráficamente para la tranquilidad de los lectores, que estaba ligeramente fuera de estado físico. Y “ligeramente” es como decir que Rusia está “ligeramente” alejada de Buenos Aires. En ánimos de cambiar dicha condición, sobre el final del post indiqué que estaba dispuesto a hacer un esfuerzo y mejorar sustancialmente mi condición física. Hoy les voy a contar como planeo lograrlo sin ir al gimnasio.
Pero atentos, que no vaya un gimnasio no significa que no vaya a hacer actividad física, de hecho se supone que va a haber bastante de la misma involucrada. También planeo llevar una dieta más saludable que la actual, pero sin caer en excentricidades: lo normal, pero más saludable y en cantidades un poco más reducidas sin por eso dejar de alimentarme como corresponde (tarea en la que soy experto y que me ha llevado a el estado de redondez actual).
El programa de ejercicios ha sido generosamente proporcionado por la gente de One Hundred Push-Ups (flexiones de brazos), quienes tienen un excelente plan de evolución física que promete llevar a un sujeto falto de condición deportiva como yo a hacer 100 flexiones de brazos o más en un período que ronda entre las 6 y las 8 semanas. De la misma forma y en el mismo período, planeo completar los programas Two Hundred Sit-Ups (abdominales) y Two Hundred Squats (sentadillas) respectivamente. Como complemento aeróbico, caminata de 30 cuadras diarias (ida y vuelta del trabajo) además de un poco de running a mi propio ritmo. La idea es hacer ejercicio, no cruzar límites. De hecho, los programas detallados anteriormente proponen repetir los niveles tantas veces como sea necesario aunque lleve más tiempo, la idea es hacer las 100-200-200 y no hacerlas en tiempo record. De hecho, gran parte del énfasis del programa se centra en haber llegado a los valores propuestos en el tiempo que uno considere necesario.
Cabe aclarar que a lo largo de mi vida he hecho ejercicio en forma relativamente continuada y estoy totalmente familiarizado con la mecánica de cada ejercicio, el cuidado de mi cuerpo en la actividad deportiva y conozco perfectamente mis límites. En caso de ser un novato en estos asuntos, recomiendo no tomar esta iniciativa en forma propia sino acudir a un gimnasio donde se cuente con asesoramiento postural y de esfuerzo.
Tras tomar las pruebas iniciales en base a los cuales se acomodarán todo el resto de los planes, mi rendimiento ha sido relativamente bueno. Sin embargo, y para hacer el plan con cierta comodidad, intentaré acomodarme un nivel por debajo de
|
| Repeticiones | Nivel |
| 100 Push-Ups | 13 | Intermedio |
| 200 Squats | 40 | Avanzado |
| 200 Situps | 65 | Avanzado |
Aprovecho también para dejar mis valores aeróbicos iniciales en función de distancia y no de recuperación o rendimiento cardiovascular; y luego un plano del lugar en donde realizaré el entrenamiento: Parque Saavedra. La longitud de la vuelta es de 1,2 km, y el ejercicio combinado implica 15 cuadras de caminata hasta el parque (que servirán como entrada en calor), el ejercicio físico propiamente dicho realizado en las inmediaciones del parque y luego 15 cuadras más de regreso (que servirán para relajar los músculos activamente). Cabe destacar que la caminata ida y vuelta no están considerados dentro de la distancia, solo tengo en cuenta los metros realizados desde que comienzo con el running y hasta terminado dicho ejercicio, aunque por motivos de rendimiento el running suele ser intercalado con algo de footing a ritmo rápido.
| Distancia (mix running/footing) | 4,8 km |
| Tiempo Total | 34:27 (min:seg) |
| Promedio Velocidad | 8,36 km/h |
Finalmente, un dato no menor: mi peso inicial antes de comenzar con el programa de ejercicios. Espero fluctuaciones de peso interesantes aunque no drásticas puesto que parte de los ejercicios son anaeróbicos y generan masa muscular. Siendo esta más pesada que las adiposidades que adornan mi cintura, el peso final debería ser menor pero no drásticamente menor aunque si debería haber una diferencia apreciable en el volumen.
| Peso Inicial | 86,9 |
En 2 meses (asumiendo las 8 semanas del programa más largo y no las 6 semanas del programa intensivo) les contaré los resultados. Mientras tanto, si les interesa pueden seguir mi evolución semanal vía twitter. Aprecio cualquier comentario fomentando y dando ánimos respecto a esta actividad deportiva que llevaré a cabo.
jueves, 20 de agosto de 2009
This Is Farsa
Estén atentos, este post es una auténtica y soberana estupidez. Después no digan que no se los advertí.
Estoy seguro de que la mayoría de los lectores que se congregan frente a este manojo de letras que la internet ha dado en llamar blog, ha visto la película 300. Si, la de los espartanos que muy ligeros de ropa pero cubiertos de valentía y maloliente sudor decidieron hacerse atender por un montón de sujetos en peor estado físico que ellos. Si hay algo que sin duda deslumbró de tal film fue la particularísima estética que sus imágenes poseen, la cruda y sanguinolenta crudeza de las escenas más violentas, lo notorio de los abdómenes espartanos y la ausencia absoluta de cualquier capacidad de actuación para interpretar los papeles correspondientes. No es que la película haya sido mala, simplemente no es buena. Y eso no es todo: detrás de las armaduras melladas por la batalla se esconden secretos terribles e inimaginables para el bolsillo del caballero o la cartera de la dama. El elenco original de la película era sustancialmente distinto al que terminó en el film, de hecho tan distinto era que yo me encontraba en el reparto original, interpretando nada más ni nada menos que el papel del Rey Leónidas.
A-1 – Plancha de ravioles
A-2 – Raviol Gigante
Aún recuerdo el día que el director de la película se me acercó y con cierta prepotencia me dijo “Hugo, tenemos que hacer algo con esos abdominales, la película exige que estén bien tonificados y no… bueno… tan estirados como los tuyos”. Pero contratar actores como la gente estaba totalmente fuera de presupuesto, y así es como directores y productores dieron con una solución perfecta para el asunto: dejaron como actores principales a un montón de don nadie y contrataron a los actores de músculos exultantes como dobles de riesgo, para luego en el trabajo de postproducción dejar solo las escenas en donde estos últimos fueran protagonistas, borrando así la escuálida o fofa presencia, según fuera el caso, de los actores contratados en primera instancia. Solo con esa estrategia, el estudio podía ahorrarse millones de dólares que luego serían sin duda invertidos en el nuevo yate de alguien.
B.1 – Tabla de lavar la ropa
B.2 – Lavarropas Enorme
En primera instancia, y para intentar minimizar los costos aún más, intentaron colocarnos abdominales prostéticos de goma, pero rápidamente vieron que no se condecían con las papadas, caras de estúpido o delgados dedos miniatura de algunos de los actores. La solución tomada entonces fue la de los fortachones sin dotes actoriles. Ahora que conoces la verdad, no te dejes guiar más por los estereotipos de Hollywood, los actores de verdad tienen panza como Marlon Brando. Pero como no soy actor profesional tampoco, he tomado la resolución de bajar de peso y tonificar mis músculos. El plazo finaliza en diciembre… ¿lo lograré?
viernes, 14 de agosto de 2009
Peludo
Si me gustan las canciones de amor
y me gustan esos raros peinados nuevos
ya no quiero criticar
sólo quiero ser un enfermero
Necesito un corte de pelo, urgente. Si mal no recuerdo, hace 4 meses o más desde que mi cabellera sufrió el ataque de las tijeras, y la situación está evolucionando en lo que parece ser un afro permanente o un casco natural capaz de defenderme de cualquier tipo de ataques. De hecho, estoy seguro que si me colocase un visor en la frente la policía no me detendría en los controles de tránsito dado que su vista confundiría la longitud y espesor de mis cabellos con un dispositivo de protección vehicular similar a un casco.
Tres cosas destacables en esta imagen: mi reverenda
cara de boludo, una toalla sucia y, lo que más relevante resulta al post, mi abundante e incontrolable pelo
Decidido a resolver el asunto con la intención de poder salir presentable a la calle y disminuir el consumo de gel, sin el cual la situación es incluso más dramática, tomé la firme decisión de ir a un peluquero. Algo tan simple como ir a un peluquero es tremendamente complicado para una persona tremendamente complicada como yo, en principio porque quiero ir a un peluquero, no a un coiffeur o un estilista. Mientras volvía a casa pasé por infinidad de “salones de belleza” repletos de mujeres histéricas y floggers, lugares a los cuales me negué terminantemente a ingresar para esperar con toda esa bola de insoportables que revisan revistas Gente o Viva con al menos dos meses de antigüedad. Luego de caminar 15 cuadras no encontré una sola peluquería, solo puros coiffeurs y estilistas.
A – Estilista: Probablemente la especie más bala conocida después del diseñador de interiores
B – Coiffeur: Hablan finito a causa de su sexualidad
difusa y ambigua
C – Peluquero de Barrio: Política, tango y quejas constante acerca de “cuando yo era joven”
Definitivamente las peluquerías son un mejor lugar para estar que los salones de belleza, comenzando por el elemento principal que lo caracteriza: el peluquero. Este es un tipo que puede variar entre lo canchero-charlatán y lo jubilado-amargado, pero bajo ningún punto de vista dudaremos nunca de su masculinidad recia; en cierta forma es la versión sofisticada del Cacho que ya describí antes. Lo otro que caracteriza a la peluquería son las revistas y la música: no esperen encontrar revistas femeninas como Gente o Caras, esperen más bien revistas El Gráfico viejas, suplementos desconocidos y de esos simpáticos libritos de chistes pelotudos pero graciosos; lo mismo sucede con la música, que bajo ningún punto de vista será algo cool como electro-pop o la Metro 95.1, la peluquería de barrio es un espacio para el tango y la radio AM donde hablan sujetos de voz gruesa y afectada por el tinto con soda. La guinda del postre son el resto de los hombres esperando para ser tijereteados con precisión, que miran permanentemente por la ventana para ver si pasan pendejas lindas y hacer comentarios al respecto a los gritos y siempre introduciendo acotaciones humorísticas provenientes de otros tiempos pero que para mi son totalmente nuevas. Además se produce cierta sensación de que durante esa media hora estamos todos en un asado y somos amigos, por lo que hay piedra libre para decir cualquier cosa que venga a la mente.
Sometimes you want to go
where everybody knows your name
Este post va dedicado a Arturo Cejas, mi peluquero de toda la vida que insiste en ponerme siempre un nombre diferente y más largo cada vez que lo llamo para reservar un turno (si mal no recuerdo, la última vez fue Damián de las Nieves Pastor) y a quien por la distancia no puedo visitar más de dos veces al año. Pero definitivamente, esa peluquería es uno de los pocos lugares en donde al instante de poner un pié adentro, me siento inmediatamente en casa.




