jueves, 18 de noviembre de 2010

Natalicio

El ritual de llegada a la oficina es siempre el mismo: llego, me sirvo café, me sirvo agua, abro el cliente de correo electrónico corporativo y veo siempre ese mail-corporativo-que-no-es-spam-pero-que-en-otras-circunstancias-si-sería-spam que anuncia en tono rimbombante “¡Cumpleaños!”. Diariamente llega esta notificación, dispuesta sobre una imagen de globos y confeti, que nos recuerda quienes cumplen años el día de la fecha. Claro, esto sirve a dos propósitos: que el homenajeado sienta que al menos una máquina sin emociones se acuerda de su cumpleaños; y que sus compañeros de trabajo se acerquen a saludarlo con la doble intención de ver que trajo para comer o hagan el reclamo pertinente en el eventual caso que quien debería estar de festejo en su casa no haya tenido presente entre sus obligaciones para el día de la fecha satisfacer el hambre ajeno.

Uno de los tres necesita aflojarle a los sanguches. Adiviná cual...
(nom nom nom) ¡¡Feliz (nom nom nom) cumpleaños!!
¿Vos quien (nom nom nom) eras?


El día de hoy reviso esa lista de proveedores alimenticios gente cumpleañera, y me encuentro con un sujeto llamado “Ofir”. En serio, “Ofir”. Por un lado, ¿cuan mal padre se puede ser para nombrar a tu hijo “Ofir”? Por otro lado ¿cuan buen padre hay que ser para ponerle a tu hijo un nombre que sería más apropiado para un ser mitológico?

+1 para Rafita por el uso creativo de un cucurucho para improvisar un disfraz
Él también es un ser mitológico


Personalmente, al pensar en el nombre “Ofir” inmediatamente tengo la imagen mental del dios de la almohada. Los griegos y nórdicos tenían dioses para todo, y me resulta poco comprensible que luego de depositar tanta sabiduría en las almohadas del mundo mediante el uso de la expresión “lo voy a consultar con la almohada” con excesiva frecuencia, las mismas no tengan un dios propio a quien al menos poder consultarle algo de vez en cuando.

Escena relacionada: las chicas del camping een Jason X
“Ofir” y un amigo expresan su ira con la raza humana
haciendo una tradicional lucha de almohadas


Para quienes todavía no estén convencidos de la posibilidad de “Ofir” como un dios mitológico, escuchen lo bien que suena en el contexto adecuado:

El cielo sonó en un estruendo ensordecedor, y de entre las nubes se escuchó la voz de Ofir proclamando “por su ofensa, no volveréis a dormir en paz, vuestras almohadas serán arruinadas para siempre”. Y así fue como tuvimos que inventar la Cervical Rest.

 

Dude, you have a nipple on your face
Aprovechamos que de todas formas el dios de la almohada
ya estaba enojado, e hicimos esta abominación. Los más
cancheros insisten en usar la expresión “lo voy a
consultar con las mellizas

viernes, 12 de noviembre de 2010

No Tan “Super”

Ya en su momento hablamos en este post acerca Superman y la perspectiva filosófica que representa como crítica a la humanidad. Pero pensando las cosas dos veces, Superman no era taaan super, solo tenía la propiedad de estar rodeado de imbéciles y buenos para nada entre los cuales no tenía demasiadas dificultades en sobresalir.


No sos nadie, Superman. Hacés delivery y se te
engancha la capa en los cestos de basura.


Acepto algunos de sus poderes que le permiten desafiar algunas leyes físicas elementales como “la gravedad” o “agarrar un avión en caída libre es imposible, te hacés pelota las manos”; pero cualquier ventaja que pudiese aportarle queda oculta bajo el manto de lentitud mental de quienes lo rodean. Y todo culpa de ese par de lentes hipster que usa en la oficina: lo único que cambia de Clark Kent a Superman son los lentes. Cierto, también cambia el outfit, pero el método de identificación primario es el rostro (caso contrario la gente nos desconocería cada vez que nos cambiamos de ropa).

thursday superman impossibles
Aparentemente otro superpoder es la inversión
automática de la orientación del pelo. También tiene
su debilidad, por lo que ponerle polvo de kriptonita
en el peine hace que esté todo el día despeinado
(practical joke preferida de la oficina).


Que sus compañeros de oficina (y el mundo en general) falle a ver la diferencia elemental que hay entre un redactor del diario El Planeta y el superheroe más poderoso de todos revela el grado de involución mental que poseen los periodistas en general. Pero plantea una interrogante: ¿Si Clark Kent se olvida los lentes en la casa, toda la oficina cree que fue a visitarlos Superman?

pointing
- ¡Oh Dios mío! ¿Ese no es Superman?
- Mm… no, creo que es Clark Kent
- Pero no tiene lentes, y el pelo está para
el otro lado
- Entonces es Superman, no queda duda


Esta misma situación confundiría a cualquier oftalmólogo, puesto que al colocarse y sacarse los lentes con frecuencia para realizar ajustes el paciente estaría cambiando permanentemente entre Clark Kent y Superman. Personalmente me sentiría muy confundido, renunciaría a mi trabajo y saldría a robar o algo similar. Lo fundamental, sin embargo, es considerar la infinita diferencia que hace usar un par de lentes a la hora de pasar inadvertido en la sociedad. Y si le funciona a Superclark, Kentman o como se llame, tiene que funcionar para todos de la misma forma.

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El de la izquierda es Lex Luthor. El de la derecha no tengo
ni la menor idea de quien se trata. Creo que trabaja en una
Shell cerca de casa.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Visitantes Inesperados

En el último tiempo algo particularmente destacable afectó la vida de la mayoría de los argentinos, y si bien para la mayoría el trámite fue más rápido de lo que esperábamos la expectativa al respecto fue tan grande que ocupó hojas enteras de diarios, horas enteras de transmisión televisiva e infinitos cafecitos de oficina. No hablo del hecho que la Mole Moli haya ingresado al programa “Cuestión de Peso”, suceso que podría marcar la retirada definitiva de ese Shrek humano del mundo del boxeo, sino que me refiero al censo nacional.

Censo Ferrari Censo Francesecolli
Cada 10 años se homenajea a Censo Ferrari y
a Censo Francescolli, por eso el feriado.


Pero todo este asunto de vanguardia estadística estuvo teñido por el opaco e indeseable color de la inseguridad que todo mancha a su paso, y que está vigente con mayor fuerza que nunca. Los medios indicaban que la gente “tenía miedo” del censo y de que malhechores haciéndose pasar por supuestos encuestadores lograsen ingresar a nuestras viviendas para robarnos el LCD del que todavía debemos unas 45 cuotas. Comenzó el pánico, enormes cantidades de personas diciendo que van a responder el censo por el intercomunicador o con la puerta entreabierta, los canales oficiales insistiendo en que no hay que llegar a tales extremos y que “los que no se censen se van a tener que meter la planilla en el ojete”. Los más delirantes tenían miedo de ser embaucados por los encuestadores y que en realidad se tratase de Testigos de Jehová que, una vez instalados cómodamente en el living, se dediquen a lavar las mentes de los “encuestados” en forma progresiva.

El bigote de Anibal Fernandez tiene su propio bigote. Es lo más elegante que vi en toda mi vida.
El bigote de Aníbal Fernandez dijo que se trata solo de una
Censación” de inseguridad.


¿Pero cual es el problema en tener un perfecto extraño en casa haciendo preguntas medio boludas como “¿El baño tiene cañería y salida a la cloaca?” o “¿Pasó alguien la noche en la residencia?” (las respuestas correctas a ambas preguntas son “No, vivo en un 7mo piso, pero cago adentro de un balde y después lo tiro por el balcón” y “Si. TU VIEJA”)? En realidad no es ningún problema, nuestros hogares son permanentemente invadidos por extraños de todos las variedades… o al menos eso es lo que las publicidades intentan hacernos creer.

Miren, es Johny Bravo!
- ¿Amor? ¿Que está haciendo Mr. Músculo en el dormitorio?
- Me está desengrasando el horno.
(tiene doble sentido… piensen)


Según las pautas publicitarias de los últimos años es perfectamente normal que cualquier boludo o colección de boludos se materialicen absolutamente de la nada en nuestros hogares siempre y cuando vengan con el endorsement de algún producto. Así, Mr. Músculo entra por la ventana sin preguntar si ve que tenemos problemas en la cocina; la morochita de Vanish se nos aparece en el lavadero si ve que tenemos una mancha difícil de sacar; la tropa de tarados de Colgate se meten en el baño cada vez que te mirás fijo al espejo más de 2 segundos; y diversos sujetos pelados aparecen tras la puerta de la heladera si tenemos que hacer que la tarta sea “más liviana” (aparentemente Casancrem puede torcer las leyes de la gravedad y hacer que el agregado de queso crema facilite la flotabilidad de los comensales).

Hola bombón, soy la gota de Magistral
Ocasionalmente la situación se pone sobrenatural y te
aparece la gota de Magistral. Es como el unicornio de
los detergentes o algo así.


Otra cosa que aprendimos es que si te toca el timbre cualquier salame como Fabián Gianola o Anita Martínez y te propone un “desafío”, la gente los deja entrar sin problemas, hasta les deja a su cuidado a los niños y les da ropa interior sucia con suficientes muestras de ADN como para que nos puedan clonar sin problemas. Si permitimos todo eso solo para ver si nos regalan un paquetito de Ariel y un repuesto de Harpic… ¿Porque carajo hubo gente que no quería dejar entrar al censista?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Un Blog Cualquiera

A falta de mejores ideas, hoy solo me voy a dedicar a burlarme de la estructura básica del 85% de los blogs adolescentes. La clave parece ser contar algo lo suficientemente irrelevante como para que no le interese a nadie, pero al mismo tiempo sea demasiado largo para ponerlo en Twitter. También parece formar parte del folklore el no decir nombres propios, sino referirse a los involucrados en la desopilante historia mediante el rol que juegan en la vida de la autora. Ejemplo

 

"Ayer salí con Novio a tomar algo y volvimos muy tarde. Padre no parece estar muy contento con mi relación porque BLA BLA BLA BLA se trata de hacer la inteligente y le sale como el orto BLA BLA BLA BLA BLA. Lo más triste es que Madre si me aprueba pero BLA BLA BLA PELOTUDECES EMO BLA BLA BLA BLA. Pero amo a Novio, BLA BLA BLA CONCLUSIÓN OBVIA Y MEDIO PELOTUDA.”

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Elegir una foto pedorra, aplicar
un efecto retro y escribir
cualquier cosa en helvética

 

Hoy One Of My Turns se volvió un blog cualquiera. Retomaremos con las pelotudeces usuales a la brevedad.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Misión: Chino

Era un hermoso sábado por la tarde, mi mente repleta de sueños e ilusiones se dejaba entretener por el fulgor de la tenue luz invernal que se proyectaba entre las cortinas. Mi mirada soñadora se perdía entre los rayos de sol que me invadían con su blancura y me teletransportaban a nuevos mundos imaginarios repletos de felicidad. Así llevaba 2 horas, tirado en el sillón mirando absolutamente a la nada cuando la necesidad llamó a la puerta de mi vejiga para invitarla a salir un rato y hacer pis. Sobreestimulada por el incesante goteo de la canilla de la cocina, me obligó a sacarla a pasear hacia la zona del baño. En el proceso tuve una poderosa epifanía, en la cual recordé como el famoso folklorista Antonio Tarragó Ros siempre es presentado al público con muchas ‘s’ al final, y que escuchar su propio nombre con final a puro sifón aparentemente tiene en él el mismo efecto que tiene en mí esa canilla que no para de gotear. De esta inverosímil situación se desprende su velocidad en la ejecución del bandoneón: no toca rápido para sorprender al público, sino para terminar rápido y poder ir al baño. Supongo que similares problemas habrá tenido Marilina Ross.

Es como un pulpito adorable, que si explota te morís
All work and no urination makes Jack a dull bladder


El resto del día transcurrió sin eventualidades, al menos hasta que llegó la hora de ir a un evento social en compañía de mi esposa. El evento en cuestión era una reunión que puedo calificar de “fundamentalista islámica” a juzgar por la cantidad de Abrahams y Goldemberg presentes en la habitación. Me sorprendió que hablasen con cierta normalidad y no hicieran reiteradas menciones a “la negocio”; o que pocos usaran el típico posavasos en la cabeza. Claro, yo me puse uno para intentar pasar desapercibido entre ellos, pero lo único que logré fue que se refirieran a mi como “el tarado que intenta mantener un vaso haciendo equilibrio arriba de la cabeza”, acto circense del que estoy orgulloso pero que no se me permitió explotar en su totalidad para ser el centro de atención de la fiesta. Tampoco pareció tener demasiado éxito el haber hecho chistes sobre inspección de cavidades en aeropuertos, o haberme referido a algunos de ellos como “Bin Laden”: aparentemente que los confundan con terroristas es un pre-concepto de mi parte, y uno totalmente erróneo por cierto.

He will shoot you if you don't repent. Repent, you sinner bitch!!
¿Como pretenden que entienda bien las cosas, si el
Rey de los Judios es un zombie con armas que
se transforma en masitas y un tetra-brick?


La noche avanzaba con cierta normalidad (excepto por una breve participación telefónica del INADI insistiendo que “cese con mis chistes xenófobos o se iba a iniciar (otro) proceso judicial en mi contra”) y me estaba amoldando a la situación, la gente y el ruido cuando una noticia llego al Escuadrón de Liberación de la Fe Cristiana, nombre con el cual me refería a mis nuevos amigos aún cuando ellos no lo aprobasen: las provisiones de Fernet habían dado el default y estaban provocando una crisis etílica en el living. Ni lerdos ni perezosos, nos subimos al ebrio-movil para retomar control de la situación y poder empedarnos en paz sin demasiadas demoras. Grave sucesión de errores se sucederían a raíz de esa decisión.

Sarán!
¡Sara sara sara sararán!


El primer error fue abandonar el ebrio-movil para proceder como vengadores enmascarados a pié, algo que por la naturaleza del barrio no parecía una buena idea. Nos abrimos paso a través de las sombras hasta la estación de servicio más cercana, solo para que el encargado de atención al público de esas horas nos dijera que “El kiosco está cerrado, nos quedamos sin hielo y nunca le vendería fernet a un grupo de personas entre las cuales hay un gordo que se escribió en la remera “I HATE JUICE” con lapicera”. Que conste que se trataba de un pequeño chiste privado para los Jacobos de la fiesta, pero que no les resultó demasiado divertido. Abrir una hornalla y sugerirles si se querían dar una ducha tuvo el mismo efecto negativo en mi popularidad.

Sooooo gay
Luego bailamos como idiotas e hicimos explotar la estación
de servicio. Buenas épocas…


Conclusión, estábamos en peligro de despabilarnos y a horas de la noche que son más apropiadas para los vampiros que para los menores, por lo que tomamos la drástica medida de comprar nuestra ingesta alcohólica en algún kiosco de la zona, tarea que resultó ser imposible en parte por la escases de kioscos y en parte por las altas barreras morales de sus encargados que impedían realizar fuera del horario establecido la transacción que nos garantizaría a nosotros unas cuantas horas extra de aparente felicidad etílica, y a él unos morlacos extra en la caja registradora. Sin embargo, en un guiño de complicidad, fuimos avisados respecto de cierto autoservicio de procedencia oriental con poco respeto por las autoridades o la normativa vigente. Con cara de conspiración de Roswell, el kiosquero me indica “doblá en la esquina y hacé dos cuadras, cerca de la esquina hay un mercadito con puerta de acero blindada, golpeá tres veces y esperá que te abran la rendija, si le mostrás la plata el chino te vende cualquier cosa”.

Las aventuras de Chi-Zito y Chori-Pan
Menos mal que está armado solo con un plátano y no
tiene su espada samurai. Aunque ese plátano se
ve bastante afilado.


Allí fuimos con el Escuadrón de Liberación Taoísta, que son los mismos de antes, pero los renombré para motivarlos en nuestra nueva cruzada aunque decidieron ignorarme. Yo tomo su silencio como una respetuosa señal de compañerismo y entendimiento de una causa noble y justa, especialmente porque no se como interpretar ese silencio de otra forma. Mientras el frío hacía estragos en nuestros cuerpos a medida que retomaban la proporción normal de sangre en el alcohol que corría por las venas nos dirigimos hacia el “Palacio de la Mafia China” (nombre con el que bauticé el “Super Frescura Mercado” para que suene más emocionante), lugar al que cuando llegamos nos anunciamos con la contraseña secreta que nos había facilitado nuestro informante. Desde dentro solo escuchamos una tenue respuesta que parecía sugerir que no pensaban atendernos a esa hora. Maldita sea… tuvimos que hacerlo a nuestra forma.

Door kicking in the 30's ruled.
Única instantánea fotográfica de la odisea: yo abriendo
la puerta el chino de una patada al grito de
“mueran, malditos comunistas”.


Luego de entrar por la fuerza, tomar de prisionero al dueño, vencer a sus guardaespaldas ninjas solo con el poder de nuestras mentes, llenar unas cuantas bolsas con Fernet y Coca-Cola, tumbar dos estanterías “solo por diversión” y prender fuego otra estación de servicio (tengo que reconocer que por un momento la situación se nos fue de las manos), decidimos volver hacia el Bar Mitzvá de fiesta en el que nos encontrábamos al principio, donde bebimos e hicimos coreografías de N’Sync un rato más hasta darnos cuenta que los Isaacs habían invadido la cocina y se estaban bebiendo nuestro alcohol, que tanto sufrimiento y patadas ninja nos costó conseguir. Lo siguiente que recuerdo es estar en un auto manejado por Ronald Reagan de vuelta a casa, situación de la cual puedo concluir el evidente estado de ebriedad de mi parte.

I married Ronald Reagan. So what, you commie son of a bitch!
Eventualmente pude descubrir que quien manejaba era mi esposa,
a quien represento con la cara del ex-presidente para no
divulgar su verdadera identidad. Igual queda planteada
una pregunta: ¿Porque tiene el volante al revés?


Nota para los lectores: gran parte de lo aquí enunciado
puede ser una percepción distorsionada de la realidad
provocada por la ingesta masiva de alcohol, sanguchitos,
papas fritas y delicatessens varias.

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