lunes, 28 de septiembre de 2009

(Anti) Publicidad de Quilmes

Te encanta caretear,
ser aceptada donde te odian más.
Velocidad mental,
estratagemas y saber actuar.

Suelo sentirme fuera de lugar en una enorme cantidad de lugares, desde museos de arte contemporáneo, pasando por fábricas de motos, cursos de maquillaje o clases de pilates. Pero si hay un lugar particular en el que nunca encontré mi lugar fueron los boliches (también llamados discotecas o clubs en otras regiones del mundo). Ya hablé del asunto en el post "Los Saltadores", y creo que queda más que claro el porque de mi incomodidad y la de mi amigo que me acompaña en el sentimiento (a quién no voy a nombrar explícitamente porque es un anarco-bolche-trostskista que no tiene Facebook). ¿Y que hacemos cuando nos encontramos prácticamente forzado a la situación? Estupideces que de alguna forma dejan en total evidencia lo fuera de lugar que nos sentimos. Así es como en absoluta plenitud de estupidez, uno comienza a hacerse el gracioso como si estuviera en el comercial que muestra dos sujetos que creen estar en una publicidad de Quilmes. Pero este no es el caso, claro que no. Si hay algo que sabemos es que NO estamos en una publicidad de Quilmes. Veamos los motivos que llevan a la conclusión.

  • Todos hablan, se divierten, chamuyan, se comunican de alguna forma; algunos más primitivamente que otros, pero la comunicación existe. No es nuestro caso, como inadaptados que somos estamos apoyados contra el mobiliario en absoluto silencio y bebiendo lenta pero constantemente mientras observamos al resto con expresión de desprecio.

Mi definición de "apoyado contra el mobiliario"
fué ligeramente optimista.


  • No hubo un solo hitazo en toda la noche. De hecho, la música fué una reverenda porquería permanente y me encontré en más de una ocasión preguntándome a mi mismo porque no estaba en un bar de mala muerte escuchando Janis Joplin.

Hippies sucias y malolientes, mucho mejores que
las chicas de pechos artificiales y escotes permisivos.


  • El promedio de atractivo de las mujeres es alto, hay realmente excelentes especímenes entre las paredes que nos rodean. Sin embargo, ninguna nos mira lento desde la barra. Interesante desarrollo de los eventos, dos chicas lentitas (poco inteligentes) nos miran desde la barra. Casi, pero no es lo mismo.

Ok, las del boliche eran mayores de edad y mucho
más lindas que estas dos. Pero exáctamente
igual de aterradoras.


  • Tras tirar un palito afuera del boliche y ver como las dos chicas lentas salen corriendo tras el mismo como si fueran dos horribles mascotitas del infierno, nos acercamos al espacio libre en la barra para ser atentidos por un mozo que al cabo de unos instantes nos trae dos Quilmes chiquitas, sin gas y a temperatura ambiente por las cuales nos solicita le demos $40 a cambio. Resignados tras entender que el dinero se cambia por productos y servicios, abonamos el importe para poder disfrutar de las bebidas.

Mencioné la palabra "cerveza".
El tributo es inevitable.


  • Finalmente llega el momento, la música disminuye su intensidad, la voz en off está a punto de anunciar que NO estamos en la publicidad de Quilmes. Ligero cambio de planes, anuncia con toda claridad mi nombre y el de mi amigo indicando que la policía está en la entrada y que nos entreguemos pacíficamente, que no tiene sentido resistirnos y que la inspección de cavidades será llevado a cabo por el oficial Max Falange.


Monumento al oficial Max Falange.
Texturado, para tu placer.



De mi experiencia espero puedan diferenciar cuando se encuentran en una publicidad de Quilmes, cuando no, y cuando están en problemas con la ley.

6 comentarios:

alelé dijo...

Es la viva imagen del infierno...

Ahora quiero pensar que fue arrastrado por su señora y demás, y que tan terrible programa fue propuesto por un amigo!

Sabe que hay algunas Watts que pasan musiconga de la epoca de neustros viejos?

Fernando Sydor dijo...

Jajajaja... Pobre Vati!!!

DCody región4 dijo...

jajaja, me gustó mucho, aunque en buena parrte del texto me quedé con la boca abierta por los chistes locales. Creo que esto de los boliches es igual acá, yeap.
saludos!

no importa quien soy. dijo...

te entiendo.... te entiendo tanto!!!!!

Diego dijo...

"No hubo un solo hitazo en toda la noche. De hecho, la música fué una reverenda porquería permanente y me encontré en más de una ocasión preguntándome a mi mismo porque no estaba en un bar de mala muerte escuchando Janis Joplin"

Como decia mi viejo: "si esta muy fuerte, estas muy viejo, y si pensas en musica mejor, estas en un lugar muy grande", Tenia razon

Diego dijo...

jaja noooo papa! te digo que estoy de acuerdo con vos!
Yo también prefiero mil veces un sucucho chico y con buena musica!!!
Janis, Jimmy, Zeppelin....

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