viernes, 25 de septiembre de 2009

Restaurant Temático

"Cerdo capitalista", así me gritan algunos por la calle, otros simplemente me gritan "cerdo". Ambas son verdades innegables, siempre estoy buscando nuevas formas para hacer dinero, creatividad que también se traslada a la hora de los gastos y vuelve a iniciar el círculo vicioso de siempre necesitar más y más dinero para intentar ser mínimamente feliz.

Siempre con este objetivo en mente es que me he planteado el desarrollo de una cadena de restaurants muy particulares. De hecho, son hasta demasiado particulares y los pocos clientes serán seguro excéntricos con limitaciones mentales severas o serios problemas fetichistas. Si creen que forman parte del target, bienvenidos a Random Restaurants.


El mío no vuela, pero intenta ser igual de vertiginoso


La idea primordial de Random Restaurants es que, dado un momento cualquiera de la cena, nadie sabe exáctamente que está a punto de suceder. Supongamos un comensal que se sienta a la mesa, es atendido por un mozo elegante y educado (como en cualquier restaurant que se catalogue como exclusivo) que le toma el siguiente pedido:
  • Una botella de vino 3/4
  • Dos empanadas de carne
  • Carré de cerdo con capas noisette
  • Brownie con cascada de chocolate
Cualquiera viendo tal pedido es capaz de adivinar a que tipo de plato (entrada, plato principal o postre) corresponde cada ítem; tal cosa no sucede en Random Restaurants. De hecho, los platos se sirven como se le viene la regalada gana al chef: podría servir el Carré de cerdo con papas como entrada, el brownie como bebida, el vino como plato principal y las dos empanadas como postre. Y el comensal lo tendría que aceptar porque es parte del carísimo servicio que está a punto de pagar cuando llegue la cuenta, fué exáctamente a recibir ese servicio, lo sabe de antemano y debería aceptarlo así como está estipulado.


El tipo de personal de cuarta que contratamos en
Random Restaurants



Pero si esto les parece extraño es porque no tienen ni idea de lo que sucede cuando suena la campana del restaurant, sonido que anticipa habrá un cambio de modalidad en el mismo y que afectará sensiblemente la forma en que los comensales discurran el resto de la velada. Por ejemplo, Random Restaurants puede anunciar que es la hora de los "Cubiertos Aleatorios", en la cual todos los platos serán servidos con un cubierto que puede o no ser de utilidad para la ingesta del mismo. Digamos, si te toca Sopa con una cucharita de café dentro de todo vas a tener suerte, pero si te toca con un tenedor vas a tener que ponerte creativo al respecto. Lo que mueve esta idea es que los comensales comiencen a interactuar con otras mesas con el fin de conseguir el cubierto apropiado para lo que intentan deglutir, y de esta forma promover las relaciones inter-personales y facilitar el nacimiento de amistad, amor, odio, venganza, envidia y todo el resto de las humanidades que pueden aparecer en este tipo de situaciones.


El quiere TU tenedor. Te desafío a que se lo niegues.
Una vez que le entregues el tenedor,
te desafío a cortar ese bife de chorizo
con palitos chinos.


Pero la verdadera "noche de gala" en Random Restaurant es el día del "Surprise McGyver Dinner", el cual obviamente también es aleatorio y los comensales no estarán enterados del asunto hasta que no sea demasiado tarde. Cabe aclarar que todos los comensales pagan exáctamente el mismo importe al final de la noche, sinó sería terriblemente injusto. Pero básicamente funciona de la siguiente forma: los platos son totalmente al azar y así según tu suerte podés cenar una deliciosa trucha asada o solo unas fetas de fiambre. La comida se entrega en un plato de bordes redondos, no hay ningún tipo de disposición de vasos o cubiertos y las bebidas se entregan sin destapar o descorchar. ¿Ya van entendiendo porque se llama "Surprise McGyver Dinner" Si si, los comensales deberán pensar creativamente si quieren cenar, y valerse de los elementos que encuentren desperdigados por ahí para poder alimentarse o abrir las bebidas. Esto no solo promueve la interacción entre comensales que hasta el momento podrían ser solo desconocidos, sinó que además promueve la formación de equipos de investigación durante la cena. A mi entender, fascinante.


Cuando comiences a sucumbir ante la desesperación, siempre podés preguntarte
"¿Que haría McGyver?"


5 comentarios:

lu dijo...

excelente! Necesitan mozas?
CV:
Experta en el dominio de agujas histólogicas.
Nivel intermedio en la resolución de problemas que contengan elementos cortantes.
Alta capacidad para inventar comidas
Y me cepillo los dientes con ambas manos con envidiable eficiencia.

Jacques el Fatalista dijo...

A cambio de un módico porcentaje de acciones, puedo ofrecerles algunas buenas ideas para el éxito del restaurante.

Por poner un ejemplo, que se sirvan aleatoriamente, platillos frescos, otros un poco pasados y otros en avanzado estado de descomposición. Lo anterior añadiría una buena dosis de adrenalina a las comidas, sobre todo al momento de correr al baño y pelear con otros comensales por usar uno de los pocos WC que se habilitarían.

Caz dijo...

Te madrugaron. El tenedor libre que tengo en la esquina de casa hace eso. Te traen unas empanaditas, si adivinas de que son, tenes un 30% de discount y un rollo de pelpa gratis.

Hunter dijo...

jajjaja! una genialidad. Es realmente inquietante el relato! De este restaurante!

m. dijo...

"Surprise McGyver Dinner" .
Ojalá que cuando vaya, me toque.
Volviiiiii
besooo

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